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Mostrando entradas de abril, 2023

La travesura infantil de Evita

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  La pampa. La atmósfera grisácea y verde densa. La brisa que sopla las hojas del jacarandá. Las faldas níveas de las adolescentes que danzan al ritmo de los soles. Huele a Carnaval. La delgada y delicada figura de Eva que se ve anacrónica, con ese traje de india y plumas en el cabello, vestida con una cultura que no le pertenece, pero que siente tan cerca a la vez.   Durante el asado, el padre relataba sobre sus recuerdos de una Europa muy lejana, su madre custodiaba que todo plato y copa estuviera colmado en la mano de cada uno de sus invitados. Las niñas corrían por el patio, mientras Eva quería irse más allá, fugarse hacia el otro lado en donde están los verdaderos mapuches y no copias baratas como el de su patético disfraz.   En un momento a otro, sin pedir permiso, sin avisar, Eva se fue corriendo hacia el otro lado. Con fuerza, que no se sabía cómo provenía de ese cuerpo delgado y pequeño, las piernas infantiles escalaron la cerca de la hacienda, corrió, ...

El gesto lunar de Maya

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  Danza sagrada. La alta y espigada figura viste una túnica clara y sandalias romanas. Camina hacia la playa surrealista y sorda. Ohm , canta el búho y recita en sánscrito. Memorias reiterativas la acosan. Intenta replicar con la cámara la imagen de esa sensación extraña entre el sueño y la conciencia, un limbo azul sedoso y esquivo, lo velado por la eternidad.   Ayer salió a la calle a caminar un rato, era una tarde calurosa bajo un sol inclemente pero que despertaba en los transeúntes un espíritu de alegría y optimismo, cuando de repente se soltó un aguacero infernal, sin aviso ni nubes negras previas. Fue como si Odín hubiese declarado la guerra a una tribu primitiva o como si Rea y Cronos desearan entregarse a un abrazo húmedo y lascivo.   Algunos más cautos que otros sacaron sus paraguas y siguieron caminando. Ella no llevaba ni paraguas, ni suéter. Siguió caminando bajo la intemperie hasta llegar a un quiosco techado. Ella esperó allí con jóvenes y viejos ex...

Los pájaros incendiarios con los que conversó Alejandra esa madrugada

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  Después de obsequiar un cunnilingus a su compañera, sintió un ardor en su cuerpo, delicioso y profano. Preparó una taza de té caliente y varias palabras fueron hilvanadas en su mente, las retuvo y las repitió durante varios minutos antes de escribirlas en una nota amarilla fosforescente que pegó en su mesa de trabajo. Su compañera se despidió con un beso en la boca y se quedó dormida. Alejandra se sentó a escribir varias líneas, tras hacer la transcripción de las palabras que anotó en la nota.   Estuvo sentada más de una hora construyendo y destruyendo sensaciones y quimeras con palabras, puntos y comas. Sintió unas ganas intensas de comer ciruelas. Se levantó y fue a la cocina, quedaba una, la agarró, la lavó y la secó. Dio varios mordiscos y lamió con intensidad la semilla hasta dejarla desnuda. Sintió la misma sensación que tuvo al lamer el sexo de su amada. El poder de su lengua, un órgano tan intenso. Se sintió poderosa en aquel momento. Esos instantes son breves ...

La crudeza de Leni

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  Esta tarde vi a un niño panzudo que miraba mi cámara con curiosidad en plena selva. Lo atraje hacia mí, le mostré cómo cada lente engrandecía o alejaba el paisaje. Sonreía y sus dientes brillantes sellaron nuestra complicidad instantánea.   De regreso a la finca, vi la sombra a lo lejos de un rinoceronte hembra ser penetrada por un macho. Me sorprendió la resistencia de la criatura que recibía todo eso peso titánico.   Tomé algunas fotos y seguí en mi camino hasta que mi córnea recibió el grito absoluto de los rayos rojizos del crepúsculo. Me detuve, fui incapaz de tomar mi cámara y capturar ese instante sublime. Mis ojos quedaron atrapados en la fuerza magnética de aquel misterio de Sudán. Mis lágrimas descendieron sobre mi mejilla.   Llegué finalmente y después de meterme por varios minutos en la tina y soñar con texturas, me vestí y bebí té caliente para aliviar mi migraña cotidiana. El entrecruce de emociones estalló en mi cabeza, lo que me recordó ...